Poemas de Francisca Pérez Morales

 

 

Muerte en boldo

 

Se arranca una hoja del Calendario

algo cambió sus plumas

ratones con escamas negras

enormes, nos llaman en la mampara

 

a ratos las plantas oscilan el vértigo

saludando alegres las polillas

mordisquean al Tata

su piel como una tela

que llegó a su final

su encierro fue

una pequeña casa de adobe

 

 

pasan los días

mis enemigas son esas plantas

ya no se mueven

imitando al paisaje abro los párpados

con cada guiño acelero los días

les dije

chaito

suaves hojas de abril.

 

 

 

 

escucho el talán caliente

 un recuerdo gotea a la hora de los chubis

el vértigo de los años al caer

 

el desierto me recuerda

al vacío del hogar caliente

al frío de una nueva casa

 

 

una vela se cae

revienta el zapato

en mi herida

 

 

 

la enfermera cierra la cortina

hasta que los tremendos elefantes

despierten y se abran nuevamente hacia la luz

 

 

 

Atacama 

 

evade el silencio

busca una salida en las sábanas

arden pies toda la noche

susurran al oído una plegaria

evadir el silencio

ruido blanco enmudece lo que oímos

 

vibraciones de vaca

escucha la sirena del oeste

trompas degluten el miedo

lagartos de la guayaba

correr hacia el bosque de leones

sangrientas piernas

cavan tumbas bajo la arena

en los años de fusiles

se cierra la obra

la leche en polvo raya la cancha

ni una hoja se mueve

sin que se sepa

 

en estos recuerdos

pisarán el llano

CEMENTERIO DE ELEFANTES A LAS 12:PM 

                              CANAL MEGA

los gritos en la palma de la mano

mirando el sol desde lejos un eclipse

aterriza

pasan las piernas tostadas

los colores de sus trapos

una sombra de mujeres con palas palpita

la tierra que remueve los párpados

tapa el paquidermo y su aliento

con sus paños damasco

sus lianas gruesas matas de pelo

sus manos hinchadas en la hierba

los ojos tremendos de una noche

tan lejana tan ajena a la memoria

 

Estampar los milagros en la caja

 

atraviesa

una figura sin escucha

apenas tres días de vida

oculta en sedimento

ellas que sólo saben abrazar

tejer arqueada su rebaño

 

 

 

Bendito sea El Señor

 

ellas nos buscan hasta la muerte

 

                      la sirena en una gota de silencio        humanas cabezas de la zona norte

 

 

***Francisca Pérez Morales. Estudiante de cuarto año de Licenciatura en Literatura y Lengua Hispánica en la Universidad de Chile. Obtuvo mención honrosa en el concurso Roberto Bolaño el año 2016, categoría Poesía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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