INÉDITOS DE JAIME QUEZADA “POEMAS ADAMITAS”

jaime quezada inéditos

 

¡Oh llama de amor viva
que tiernamente hieres!
Juan de la Cruz.

 

SALMO

Igual si echara un poco de agua a mis pies
Me veo crecer fresco como un espárrago
Que nadie comería en mesa alguna
A no ser estos gusanitos que vienen en la azada
Cada vez que a golpes desmalezo
El estrecho lugar de tierra que me espera
En este sudor de animal doméstico
Azadón y jarra me acompañan.

 

AFANES

Asciendo a la Cruz
O al afán del día
Con mis ojos llenos de lágrimas
Aunque una lágrima
No es mi calvario
Ni mi lecho de rosas
Un centavo
Llena de sonido
El monedero del ciego
Una lágrima
Es la gota que rebasa mi cuerpo
Y lo colma de gozo
Soy el ángel pobre
Que pierde las plumas de sus alas
Cuando asciende.

 

EREMITA

Despojado de ropas
En mi cuarto de blancas paredes
Me confundo con la luz

O con la sombra
Recojo mi cuchara
Doy vuelta la página de un libro
Afirmo mi cuerpo a la pared
Y ya es otra página
Ausente de mi estómago
Eremita en mi cuarto
Despojado de sentidos
Me encuentro y no me pierdo
Veo el día que viene y va a la noche
Ayuno en una taza que remoja mi barba
Hace tiempo que no digo una palabra.

 

ANGÉLICO

Tiéndome en la hierba
Bajo un sol
Sobre la tierra
Los perros olfatean mis axilas
Mi obligo
Mis genitales

Buscan mis olores
Pero yo huelo a sándalo
A drogas aromáticas
A espíritu
Inmóvil como un tronco
Como una rama
Como un palo seco
Los pájaros se posan en mis rodillas
En mis hombros
En mi cabeza
Picotean mi miga
Mi semilla
Mi grano de mostaza
Quieren cantar y les sale aire
De las piedras vienen insectos
Atraídos por mis manos
Suben por mis dedos
Se ocultan en mis uñas
Acunan su ano y su lanceta
Sacan mi polen
Mi semen
Mi saliva
Mi canto gregoriano
El sol se oculta
Mi corazón hace crecer la hierba
Yo voy desapareciendo lentamente en la tierra.

 

ADAMITA

Si yo camino yo Te busco
Si me siento en esta roca Te espero
Ni roca ni camino sin embargo son ahora
No voy a ninguna parte
No vengo tampoco de ninguna parte
Si Tú me amas Tú me buscas
Si me deseas me esperas
Y aunque yo quiero Verte
No moveré ni siquiera un dedo: solo es en mí
esta soledad mía

Y si yo dijera que una paz profunda me rodea
estaría mintiendo: solo es mío
este tormento de no verte
Y si Tú eres Tú debes venir a hacerte cargo de mí
Apiádate
Yo no valgo nada a pesar a todo
Hace tiempo fui borrado de los registros ciudadanos
No existo
Me perdí en el camino
Me tiré de la roca al mar
Pero he aquí que el sol aparece por la tarde
Y mi alma vuela como espíritu santo
Sobre las olas de este mar piadoso
Y mi cuerpo desnudo en la arena
al fin en cópula con Dios.

 

LEPROSÍA (I)

Pobre yo pálido adamita
Que no tiene más sábanas que el cielo
Blanco de mi cuarto ni más almohada
Que una piedra laja abandonada en el jardín
Pero amado por tus ángeles caídos oh Dios
En esta hora de ortiga
Tan desnudo de mí.

 

LEPROSÍA (II)

Sin más huella que el recuerdo de un eclipse de sol
Observado desde la ventanilla de un Airbus A330
a 33 mil pies de altura sobre la pampa patagónica
Con mis brazos abiertos en Cruz
Corro feliz a Tu encuentro yo rumiante
Por un campo de ceniza volcánica o polvo nuclear
Oliendo a madera quemada de ciprés de las Guaitecas
Guiado solo por el vaho de un buey
Caído tantas veces en esta tierra sin arar.

 

ARTÍCULO DE FE

No busco nada
No golpeo ninguna puerta
Solo
Siempre solo
Me hago niño
Me hago eterno
Doquiera que vaya floreceré.

 

SOLITARIO

Alguien toca los vidrios de la ventana
Yo estoy desnudo escribiendo una carta
A un amigo muerto hace un montón de años
Me asomo a la ventana y no hay nadie
Sólo un gato camina por el muro vecino
Debe ser el viento digo
Vuelvo a sentarme a la máquina
Alguien ha borrado lo que yo había escrito
Se nota claramente que lo han borrado
Quién diablos ha hecho esto
Abro el closet
Busco debajo de la cama
Muevo la mesa
Debo estar viendo visiones
Hace tres días que no como
Empiezo de nuevo a escribir la carta
Le cuento lo difícil que está la vida
Que sería bueno pensar en un viaje
Ahora mueven la puerta
Alguien da golpes con la aldaba
Pregunto que quién es
Nadie responde
Mi cuerpo se pone carne de gallina
Disimulo tener valor y abro la puerta
Adelante digo bondadosamente

No entra nadie
Debo estar loco
Estoy perdiendo el juicio
Me hace falta una mujer
Haré pedazos esta carta
Retiro el papel de la máquina
Apago la luz
Dudo si masturbarme o rezar
En ese momento me acuerdo de una película en la TV
Enciendo el televisor
Mañana escribiré la carta.

 

 

 

*Especial para Carajo del Ciudadano Barnert

Foto: Jaime Quezada en Nuestra Señora de Solentiname (1971-1972)

JAIME QUEZADA. 1942.

Premios y reconocimientos

  • Premio Baltasar Castro de la Sociedad de Escritores de Chile
  • Premio Alerce 1967, de la Sociedad de Escritores de Chile, por Las palabras del fabulador
  • Beca Fundación Andes (escritor en residencia en Valdiva, 1989)
  • Premio a la trayectoria en el Festival de Poesía La Chascona 2017

Obras

  • Poemas de las cosas olvidadas, Ediciones Orfeo, 1965
  • Las palabras del fabulador, Editorial Universitaria, 1968 * Leyendas chilenas, Quimantú, colección Nosotros los chilenos, 1973
  • La frontera, Quimantú, colección Nosotros los chilenos, 1973
  • Poesía joven de Chile, antología, Siglo XXI, México, 1973
  • Astrolabio, Nascimento, 1976
  • Pájaro de cuentas, 1982
  • Huerfanías, Pehuén Poesía, 1985, reúne los trabajos poéticos de los últimos ocho años
  • Un viaje por Solentiname, Editorial Sinfronteras, 1987
  • No liberto hombre, 1991
  • Literatura chilena, apuntes de un tiempo 1970-1995, Ministerio de Educación, 1997
  • El año de la ira: diario de un poeta chileno en Chile, diarios íntimos de los años 1973 y 1974, Bravo y Allende Editores, 2003
  • Llamadura, Editorial Costa Rica, 2004
  • Bolaño antes de Bolaño: Diario de una residencia en México, Editorial Catalonia, 2007
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