ELISA DÍAZ CASTELO: “LÁZARO” POEMA + AUDIO + VIDEO + ILUSTRACIÓN

 

 

UNIDAD MÍNIMA

Una entrevista, una ilustración original basada en el texto, un audio grabado por Carolina Toro y un poema. El poema “Lázaro” de la poeta mexicana Elisa Díaz Castelo en esta segunda entrega que busca, en la unidad mínima del poema, la total expresión de la poesía. Escucha, mira y lee este poema en Carajo.cl

 

Ilustración del poema “Lázaro” por Paulina Saenz

 

LAZARO I

 

Vine a morir un día de alta mar en Aruba

con las aletas y el esnórquel puestos.

Supe que me moría. No hay peor dolor

que el miedo, hay que decirlo.

Por lo demás, no pude despedirme. Ni siquiera

del cuerpo. De pronto siempre es tarde.

Quise gritar pero el agua me calló la boca.

Desde entonces en un oído escucho,

aunque esté en el desierto, oleaje del Caribe.

Y hasta mi nombre, Celso,

se me ha salado un poco.

 

Quiero decir dos cosas. Primero:

todos los ahogados en el mar mueren de sed.

Punto y aparte. El tiempo, allá mismo,

en el anverso, es pura orfebrería.

Me levanté del cuerpo

como un niño aletargado de su cama

y me miré desde arriba mecido en el oleaje.

Supe entonces que somos tan ligeros:

pesamos menos que el agua salada.

 

Me distraigo. Eran dos cosas

que quería decirles. Primero:

la muerte es multitud. Desde arriba

pude mirar, extraña aparición,

a los demás ahogados,

todos ahí, devueltos a su muerte,

acróbatas del agua y del respiro,

llevados por la lengua ávida del mar.

Cada uno una y otra vez, durante siglos,

atravesado por el acto siempre ajeno de morir,

empedernidos en su muerte o resignados,

pero todos muriendo, hay que decirlo,

con la muerte en cuello,

rebosando su sal en los bolsillos. Entonces

soy uno de ellos, casi,

soy por poco alimento, tibio todavía,

y me pregunto: ¿qué pez se comerá mi corazón?

 

Pero no me morí

lo suficiente: mi nombre, Celso,

se me volvió a la boca

y el albedrío de mi cuerpo quiso. Dos cosas,

sólo dos, quiero decirles: cada quien tiene el suyo

pero mi dios es esa agua tibia iluminada.

Me atraviesa su lumbre líquida y despierto,

todavía, cada mañana, a veces,

con el oleaje propio de ese mar adentro,

mi sangre una marea tibia y salada, iridiscente.

Y hago de cuenta que la muerte es mi cumpleaños.

Elisa Díaz Castelo

(De El reino de lo no lineal, FCE 2020)

 

 

ELISA DÍAS CASTELO

 

Crédito Fotografía: Úrsula Fuentesberain

 

Elisa Díaz Castelo (Ciudad de México, 1986)

Autora de Proyecto Manhattan (Antílope, 2021), ganadora del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2020 por El reino de lo no lineal, del Premio Nacional de Poesía Alonso Vidal 2017 por Principia y del Premio Bellas Artes de Traducción Literaria 2019 por Cielo nocturno con heridas de fuego, de Ocean Vuong. Con el apoyo de las becas Fulbright-COMEXUS y Goldwater, cursó una maestría en Creative Writing (Poetry) en la Universidad de Nueva York (2013-2015). Ganó primer lugar en el premio Poetry International del 2016, el segundo lugar del premio Literal Latté 2015 y quedó entre los semifinalistas del premio Tupelo Quarterly 2016. Poemas suyos aparecen en Letras Libres, Nexos, Hispamérica, La Revista de la Universidad, Tierra Adentro, Este País, y Periódico de Poesía, entre otras, han sido incluidos en la  antología de poetas jóvenes españoles y mexicanos Fuego de dos fraguas, en la antología Voces Nuevas 2017 de la Editorial Torremozas y en la antología Liberoamérica (España). Ha sido becaria del programa Jóvenes Creadores del FONCA en los periodos 2015-2016, 2018-2019 y de la Fundación Para las Letras Mexicanas (2016-2017, 2017-2018). En 2018 fue seleccionada como una de las dos poetas jóvenes de América Latina invitadas al Festival Internacional de Poesía que se celebra en Trois Rivières.

 

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