DAVID ANIÑIR: “LA WENUFOYE FLAMEÓ AHÍ EN PLAZA DIGNIDAD POR SOBRE LA BANDERA CHILENA.”

Entrevista de Giovanni Astengo

 

Constituimos un diálogo junto al poeta David Añiñir, desde la oralidad como eje del relato de su cultura, la incorporación de lo escrito como reinvención y sobre todo la visión de un poeta mapuche en la ciudad.

 

 

Si bien el origen y transmisión poética del pueblo mapuche desde siglos ha sido la oralidad, la conversación frente al fogón, etc., desde varias décadas con Elicura, Lienfaf, Huenún, Roxana Miranda, Daniela Catrileo, tú y otras voces, hay una necesidad de utilizar la grafía, el español  y lo bilingüe ¿Cómo percibes el fenómeno de la poesía mapuche llevada al mundo occidental, cuál es la búsqueda,  la acción, la demanda y la divulgación?

La poesía mapuche escrita instalada en  el espacio público ¿era lo esperable, no?   Que la voz poética transgreda su propio lugar de enunciación oral y se asiente en el registro escritural, es una obviedad. Estas prácticas han sido constantes en la supervivencia que recorre la historia del pueblo mapuche.  Lautaro (un mito?) en su heroica épica se sitúa en el imaginativo mediante la apropiación de los medios del adversario haciéndola suya, el caballo. La utilización de las herramientas del invasor resultó ser una estrategia que los antepasados supieron sortear para resistir. Así mismo, la escritura poética para el pueblo mapuche se presenta como otra posibilidad  de mantener vigente su expresión  en formato libro, digital o cualquier otro soporte que proyecte la identidad cultural, así lo percibo. Recordemos que mediante la escritura se realizaron muchos traspasos fraudulentos de tierras a colonos y a las capas del latifundio chileno.

La interculturalidad es una posibilidad facilitadora para empezar a desarrollar estos diálogos, sobrelleva a los pueblos a enriquecerse culturalmente, de verse en el otro indiscutiblemente, es algo que se está viendo hoy en el mundo por razones bélicas, económicas, de refugio, migraciones forzadas que también se tiñe de intolerancia fertilizando el rebrote violento del racismo. La interculturalidad es una oportunidad que atesoraría la humanidad y las voces poéticas, que ponen en abundancia los autores y autoras mapuches, en este gran concierto polifónico sobre la tierra. Como dijo Charles Labra de Antu Kay Mawen ; “los únicos que no son gente de la tierra son los marcianos…”

La tradición escrita está moldeándose con una rica producción teórica, histórica y creativa, estableciendo que la cultura mapuche ha sido ágrafa. El Ñimín es la representación de ese  lenguaje, es el símbolo, la gráfica y se entiende en el diseño textil. Hay un lenguaje de símbolos  en casi todos los pueblos originarios. El Mapudungun es un idioma oral aunque durante las últimas décadas fervientes lingüistas mapuche han contribuido a diseñar un alfabeto mapuche con fonemas del abecedario español. Toda una exploración generando un símil sonoro y nuevas formas de mantener viva la lengua. Se van dando experiencias educativas conducentes al fortalecimiento y promoción de esos derechos lingüísticos, agendando su validez  en proponer  políticas públicas que contrarresten la brecha con la lengua madre, es lo que hemos padecido en las ultimas décadas, secuela del racismo y el estado colonial. Es necesario establecer puentes  con las particularidades en los distintos territorios y que el mapudungun se enseñé en la educación pública como correspondería asumir  ese derecho a todos los pueblos originarios.

Tu “Mapurbe”, es un libro ya ícono entre los lectores del país, citado, estudiado en universidades, etc. El efecto del poeta mapuche hablando desde “La polis”, es un fenómeno nuevo y auspicioso. “sé joven al fornicar /y viejo al enseñar/ sin remordimiento.” Ya esta sentencia, merece un sitio filosófico para entender el ser y el tiempo ¿Cómo se desenvuelve un texto particular como “Mapurbe”, para entender los dos mundos confrontados en él  y descifrar esta “Venganza a raíz”?

Libro icono? Jaaja, es reloco lo que dices y como  lo enfrento. Mapurbe nació en una plaza de Cerro Navia en jornadas de organización de un incipiente centro cultural con los cabros de la pobla, Entre una discusión respecto a cómo asignarse mapuche hoy (1998)  surgió éste término, sin mayor pretensión, luego vino la narrativa poética transformándose a lo que es hoy;  un concepto poético  de identidad y pertenencia promovido y estudiado en la academia y que además haya cruzado la cordillera, al Puelmapu. El mérito que le yace surge al ser ubicado como un articulador de voces que fueron sintonizando al alero de las circunstancias y vivencias de la mapuchada. En el recorrido que les tocó atravesar a nuestras familias  al ubicarse en las poblaciones y campamentos de la ciudad enfrentando nada menos que con el brutal choque racista.

El término Mapurbe remueve el sentido tradicional de identidad mapuche e interpela esa tradición con la tragedia testimonial en la urbe. Desenvuelve el reality vivenciado y atestiguado por una importante población descendiente del despojo. La mapuchada de la diáspora distribuida en los sectores sociales  de mayor carencia del paisaje urbano. Experiencias  que grafican el testimonio de nuestros antepasados directos; nuestros padres, madres, abuelos y bisabuelas.

Se puede decir que la poesía vela x la humanidad, o le pone la imagen sonora y símbolos a la crispación que tienen los eventos de la historia humana o, quizás le estoy poniendo mucho colors pero, qué épica no carga con su mito? Las voces poéticas siguen resguardando ese mito que se resiste a perecer. Y esa es nuestra dulce Venganza a raíz.

“Guilitranalwe”, es tu segundo libro y comienza con un arte poética realmente fundacional, llamada “ Poewma”, donde se lee “Pasa que cuando se escribe poesía, realmente no se escribe (…) La poesía real es automática” ¿A partir de estos textos, quisiera indagar en tu visión del acto poético en tu visión como poeta de los márgenes?

Para el título de ese libro tomé dos términos que componen nombres independientes mi apellido materno Guilitraro (garra de traro) y Guitranalwe (Un espíritu de poder que pacta con muerte), Guilitr y alwe, un neologismo que sería La garra del Alwe  jaaj, algo así, una manera de guiño poético a la cosmogonía mapuche. En el quise hablar no de la muerte sino de los muertos y su condición de protectores. Para la racionalidad y la fe estas visiones se contraponen condenándola a las llamas del infierno. El cristianismo inquisidor a ultranza llevó a muchas machis, chamanes, hechiceras (en Europa), a la hoguera.

Pasa que no todo se escribe, en poesía es complejo transmitirlo todo al papel, a veces creo imposible. Pienso en esa poesía no escrita patente en las experiencias vitales de la humanidad no necesariamente fueron registrada, transitando  a través de la memoria oral. Me imagino a nuestros peñi y lamgenes antiguos, los kuifikeche, que elevaban sus cantos llamado Ul. El Ul o Ulkantun, es el canto improvisado, poesía pura. Su semejanza es al blues de los esclavos negros y negras en las plantaciones algodoneras de norteamerica.

Es un tiempo de ajuste de cuentas. La educación y la cultura deben cambiar el enfoque europeísta. América (Abya Yala) tiene una profunda riqueza cultural negada por las instituciones educativas. Se está desarrollando una profusa revisión histórica crítica respecto a relevar nuestra propia historicidad y devenir.

Tú poesía es meta-literaria, si se le lee bien, es wallmapu, newen, ciudad, márgenes, es punk y rockera, es vocera de un mundo en tiempos de miseria, irreductible y luchadora; contingente y atingente, es Galvarino con manos y sin ellas, es la respuesta a una historia contada mal ¿Cuál es el relato de tus textos, esa multiplicidad, es el gesto del descontento, como se manifiesta ese desamparo en lo vital y lo poético?

El lugar poético que conforma la escritura cuenta con todas sus complicidades. Lo curioso, o exótico si se quiere, es la manifestación de la voz mapuche dialogando con esas complicidades. Terminas conformando un cuerpo mapuche sin los patrones dados, luego se habla de  reconstrucción del ser mapuche, se estimulará  la pertenencia a un pueblo fracturado, se revitalizará el autoestima progresivamente hasta lo que tenemos hoy, el fortalecimiento de los aspectos culturales. En el imaginario social lo mapuche carga con el bullying (o Burlyn) de flojo, hediondo, borracho, salvaje, cabeza de palo, alemán, terrorista y últimamente el peyorativo narcotraficante. Es complejo establecer puentes de diálogos cuando hay un filtro de prejuicios, antesala del racismo estructural.

La poesía nombra el mundo, como lo hacen las wawas y establece diversas formas de ser expresada. Nos recorre el territorio, es orgánica y cruza el cuerpo, con ello el soporte performático sale airoso, el Ulcantun (canto), Ayekan (música), el epew (cuento), las artes escénicas y visuales, motoriza el espíritu, la resonancia de un pueblo.

El universo poético lo compartimos entre  todos, el creador  lo materializa. El universo poético compartido se trama en el sentido común del hostil espacio  citadino, en el mundo de los pewma (sueños), el sentido del tiempo y la muerte, los sentidos comunes trasmutan pues es el corazón de las transformaciones. Así mismo el nuevo sentido común generado desde la Revuelta de octubre. La reivindicación feminista tensionando las innovaciones culturales de la puerta para adentro. La toma de conciencia por el daño irreversible al planeta.  Fenómenos sociales  que van dispuestos a ser trasmitido en múltiples lenguajes creativos. Suele haber en la poesía como un resarcimiento a las palabras, no sé. Unos dijeron que el verbo se hacía carne jaaj no cacho, lo que sí, hay harto rock and roll en el mundo y estamos siendo testigos activos en todo esto.

Por último, para terminar esta entrevista, y hacer un colofón ¿ Cuál es tu visión del conflicto de la Araucanía?

El  conflicto que lleva más de 100 años con el Estado.

En las últimas décadas se han incrementado y agudizado las acciones del conflicto con un alto saldo de muertos mapuche, porque acá los muertos siempre lo ponen los mapuche mientras los agentes represores, los asesinos,  son trasladados, ascendidos y condecorados. La violencia por la ocupación territorial no es nueva en Wallmapu, es sistemática, conocida con el eufemismo de Pacificación de la Araucanía, una política militar y genocida parida en el seno de la república, hoy en su versión actual militarizada. Todo un aparataje bélico blindado por la administración estatal y su sabida mentalidad colonial del siglo IXX, custodiando el interés empresarial. Hoy se reactualiza la avanzada del despojo ejercido por los mismos descendientes de la aristocracia colonial y racista que el estado propició en territorio ancestral del cual somos herederos; herederos de la usurpación. Se deben destituir y resarcir los derechos territoriales, libertad absoluta a los Presos políticos y el fin a los proyectos económicos extractivitas y depredadores.

Me digo si esta pregunta abierta sería bueno hacérsela a la sociedad chilena, como ejercicio,  por qué  no? Consultar la mirada del conflicto en Wallmapu y cómo la revuelta social de Octubre del 2019 cimentó su legitimidad  anclada en la simbología mapuche, La Wenu Foye flameó ahí en plaza Dignidad por sobre la bandera chilena y por sobre los emblemas de los partidos políticos. Suena interesante hacer esa pregunta al chileno de a pie por las calles.

Selección de poemas

 

El pewma del mundo trasero

 

Ser tú es la evolución misma

estar en ti significa asfixiarme de sueños

padecer en la tortura y no diluirme en tu ensueño

donde tú construyes esfinges y cántaros prehistóricos

ahí donde la serpiente jugaba contigo en vida

ser tú es estar en ti

es quererme a mí mismo pues, tú estás en mi

y es lo mismo.

 

Es PENE-trar a un mundo que solo es para dos

es imaginar que la realidad es imaginaria

es creer que yo creo en ti y tú en mí

es caminar por tierras ancestrales

y hablar la lengua de los inmortales.

 

Somos de un mundo antiguo

donde las revoluciones no eran necesarias

tú te lavabas el rostro en el río de la verdad

y yo rodeaba a nuestros hermanos animales

pues con ellos vivíamos.

 

Así era allá

en el lugar donde nuestros cuerpos

eran otros éramos la raza oscura de tantas noches.

 

Así era allá

desnudos de espíritu

desnudos de poesía

desnudos de tristesías.

 

Así era allá

Aquí solo soy un traficante de sicotrópicas líneas

soy el werken de tus pewmas.

 

 

                   Perimontu     

 

Una machi en actitud harcore

Una minosa punx atrevida

2.0

Desencadenando su yeyipunx al son del sol

En clave de luna

En llave de estrellas

Con riff de cometas

Una machi en actitud power metal

Con Newendy

Agitando su trance en el mosh

Saltando tierra abajo, al tajo

Tierra adentro, al rojo, al cuajo

Una machi de la pobla

Una hermusa mapunky borracha

Marichiwaniando eufórika

Porque andai puro marichiwaneando

Con su brebaje de acido sulfuriko y muday

En volà de kuymi

Cosmogónica dulcinea de la fábula terráquea

Una machi mapurbe con actitud sorpresiva

Con fibras de kalku por el torrente sanguinolente

Ascendiendo al rewe de alta tensión

Y al tronar de voltajes en noche de lluvia

Con el espiral del Slam al medio del foye

Una Guakolda de la esnaki

Toda Brígida Ella

 

 

***

David Aniñir (Santiago, 1971) es un poeta mapuche y precursor de la estética mapurbe, una visión poética que explora la perspectiva heterogénea que experimentan algunos mapuches migrantes en la ciudad. En efecto, este poeta propone un discurso que comunica las vivencias del mapuche que habita hoy en la ciudad de Santiago, a la vez que se resiste a su invisibilización. Ha publicado tres colecciones de poemas, Mapurbe. Venganza a raíz (2005, 2009), Haycuche (2008) y Guilitranalwe (2014) y actualmente vive en Santiago. Recreando elementos de la oralidad mapuche, Aniñir participa en recitales poéticos haciendo uso de recursos performativos.

 

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