ARIEL DANTÓN SANTIBÁÑEZ: EL POETA DETENIDO DESAPARECIDO QUE SE NIEGA A DESAPARECER

 

El panorama de las revistas literarias de provincia, durante la mitad de los años 60 y comienzos de los 70, estaba constituido por una trilogía que representaba la desbordante creación de aquellos días donde todo era posible, incluyendo la conquista de la belleza y el socialismo. Las publicaciones más importantes de poetas, apoyados en parte por las universidades de sus respectivos territorios, eran: “Arúspice” en Concepción y el Bío Bio; y por otro lado, “Trilce”, en Valdivia y el Calle Calle.

En el norte de la larga y angosta faja de tierra, surgió TEBAIDA, al centro de la fronteriza ciudad de la eterna primavera, Arica, como señalaban los publicistas de turno. TEBAIDA con un formato amplio y generoso era dirigida por la ensayista Alicia Galaz. Secundaban esta empresa de papel los poetas Oliver Welden, Ariel Santibáñez y el artista visual y poeta Guillermo Deisler, quien creaba las portadas y xilografías.

El poeta Ariel Dantón Santibáñez fue cofundador de esta significativa revista literaria del norte grande, TEBAIDA, que significaba “fortaleza en el desierto”. y cuyo primer número fue financiado por la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile con sede en Arica, de la cual Ariel era dirigente, luego la revista fue editada e impresa por Nascimento S. A.  en Santiago.

Respecto de la vida del poeta Ariel Santibáñez, diremos que nació en noviembre de 1948 en el puerto de Antofagasta, fue alumno del gran poeta Andrés Sabella, estudió Pedagogía en Castellano en la Universidad de Chile en Arica y fue un integrante clave para el éxito de la revista Tebaida. Como dato curioso podemos señalar que fue hermano del célebre Director Técnico de la selección nacional de fútbol, Luis Santibáñez.

Su obra literaria se encuentra diseminada en las revistas de la época, ningún libro suyo fue editado. Sin embargo, los proyectos de edición existieron, como: “No comulgar” (1970), “Conquista y asalto” (1970-1971) y “Estado de cosas”, referente a su vida en la clandestinidad, posterior al Golpe de Estado de 1973 y el último proyecto conocido antes de su detención y desaparición.

El escritor serenense Arturo Volantines, que ha desarrollado una importante investigación de la vida y obra del poeta, nos relata:

“Fue detenido por 3 días y torturado en su ciudad natal, en noviembre de 1973, por el Servicio de Investigaciones. Después, en la casa de sus padres, intentan nuevamente detenerlo y escapa ayudado por los vecinos. Luego de 3 meses de clandestino, viaja a la ciudad de Santiago, a casa de su padrino que era detective. Allí, el 13 de noviembre de 1974 es detenido por los esbirros del SIM (Servicio de Inteligencia Militar). Su hermana Ingrid se informa que sigue detenido el 22 de diciembre de dicho año. Iván García Guzmán testimonia que estuvo junto a Ariel en dependencias para prisioneros en Villa Grimaldi. Su esposa, Gladys Rojas Segovia, pierde al hijo que lleva en su vientre por un schok nervioso. De entonces sabemos de él a través de su legado literario”.

Ariel Dantón Santibáñez sin duda fue un artista comprometido con los procesos sociales y políticos de su tiempo, militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, en cuanto a su accionar político, e integrante de la legendaria revista Tebaida, en lo cultural, que logró importancia nacional e internacional. Desde su detención y desaparición en manos de agentes de la Dictadura en 1974, no son pocos los que han contribuido a rescatar su obra poética, para que su voz particular llegue hasta nuestros días. La poesía no desaparece, el horror también tiene límites.

Poemas escogidos:

REBELDIA

Garabateo las paredes de mi pieza,

ante la complicidad hueca de las cosas,

protestando contra la soledad, la

perfecta soledad que lo ha dominado

todo, incluso, el ojo insignificante de la chapa.

 

 

A TAL PUNTO

 

“A tal punto hemos llegado, señor

cartero, que por favor le rogamos;

no eche cartas ni impresos

ni postales de países lejanos

ni tarjetas de saludos de parientes

o amigos, por debajo de la puerta.

Es lastimoso escudriñar desde este lado

como todo aquello es destrozado por los perros”.

 

 

EL PRECIPICIO

 

De la pasta dentífrica

-deslizándose blanca por el cepillo-,

del gesto extraño

de ponerse anteojos para olvidar la niebla,

intento asirme desesperado,

los más de los días,

mas caigo irremediablemente.

 

 

GATO PORFIADO

 

Soy un gato porfiado de feria;

seré gato convencido de mi lugar

y no de otro. Sin embargo,

no recuerdo el día que vestí

este traje de porfiadísimo gato.

No recuerdo. Y aquí estoy

de muchos recibiendo proyectiles,

Les pido:

Tiren de una sola vez.

 

 

LA PRIMERA MUERTE

 

Mucho tiempo hubo que mis familiares

no supieron nada de mí;

yo no les envié ni pasajes ni postales.

NOSOTROS NUNCA TUVIMOS NOTICIAS DE ÉL,

HASTA

Por fin, regresé sin avisarles,

y no me conocieron; me hablaron de mí,

de mis costumbres caseras,

hasta del accidente, tan desconcertante para mí,

y que me buscaron en la morgue

entre cadáveres no identificados

HASTA QUE SE NOS MURIÓ Y LO ENTERRAMOS

TOTALMENTE DESFIGURADO.

 

 

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