Palestina. Ghadeer Abu-sneineh. “Una selfie con un camello”

selfie con un camello

 

 

Una selfie con un camello

Ghadeer Abu-sneineh

 

Me preguntó una colega francesa hace una década si tenemos (los árabes), televisiones en nuestras casas o no. O si vivíamos en casas o tiendas en el desierto. Unas preguntas de este tipo enfrenté de tiempo en tiempo debido a mi residencia afuera del mundo árabe hace más de once años. Sin duda, cada cultura tiene sus propias imágenes de las otras culturas. A mi cultura árabe, por lo menos, le tocó la imagen del camello en pleno desierto. Una imagen exótica comparada con las otras imágenes que tiene –lamentablemente- estos días debido a un movimiento violento incomprensible.

En el libro El orientalismo de Edward Said, se discute esta imagen occidental de Medio Oriente, (con mis reservaciones al término, medio oriente que fue impuesto por el occidente según Said). Esta imagen, se transfirió de Europa a América Latina, llevando con ella las mil y una noches, las bailarinas árabes que bailan con el vientre, los príncipes que tienen muchas bellas esclavas. Debería confesar que hay muchos árabes que forzaron por motivos económicos esta imagen, abriendo negocios con nombre de Alí baba y mil y una noches, etc. Mientras que la figura de Alaadín era más atractiva y se convirtió en una figura mundial.

Por otra parte, una imagen de yehadista se empieza a extender en estos días donde perdimos nuestra ruta, y vivimos en una época muy complicada de nuestra historia.

Y si hace más de una década me preguntaban del desierto, ahora más bien, me preguntan de los yehadistas como si desayunara con ellos todos los días, cambiando de una imagen exótica a otra sangrienta.

Entender una cultura no se hace a través del mass media, películas, novelas controlados por algunas ideologías, o a través de las imágenes estereotipadas, al contrario, se hace a través de estudiar sus elementos desde un punto de vista objetivo, pero también, a través de su idioma, su lenguaje. (Lorenzo el árabe, como ejemplo). Es más fácil agregar decoraciones a la imagen ya formada, que intentar descubrir la imagen escondida.

Creo que muchos grandes escritores han visto sólo esta imagen exótica de la cultura árabe, como Paulo Cohelo, Borges, Sergio Ramírez, entre otros, intentando buscar un cuadro romántico en un ambiente materialista.

Y así, muchos no saben que yo (palestina en el exilio) –como ellos-, cuando veo un camello, me detengo y tomo un selfie con él.

 

 

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Ghadeer Abu-sneineh, 1980. Amman, Jordania. Escritora, traductora y periodista de origen palestino. Maestra en Literatura Española por la Universidad Nacional Autónoma de Managua. Ha publicado la antología Maldición Malinche (Dar el feel, Jerusalen, Palestina, 2010) y una selección de poemas del poeta iraquí Khazal (Editorial Momento, Londres, 2013). Desde 2004 reside en Nicaragua junto a su esposo el poeta palestino Fakhry Ratout.

Poeta y director Periódico Literario Carajo.

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